- "Muy buenas las nuevas tecnologías informáticas pero... no sé, no me hallo, no me gustan, me causan estrés y mucha ansiedad" (maestra de 5to. grado)
- "Ay no, eso da mucho trabajo... ni me preguntes!!!" (maestra de 3er. grado)
- "Si, yo las uso con frecuencia, claro, pero no tengo Internet" (profesor de 4to. año)
Estas son sólo 3 de las muchas respuestas que recogimos en un sencillo survey en nuestras escuelas (2011) e investigando al respecto, hemos podido percibir una gran cantidad de estudios que tienen que ver con la resistencia al cambio tecnológico.
Se habla por un lado de la tendencia a la continuidad (seguridad) como un comportamiento social adquirido, aspecto que se haya presente en algunas sociedades más conformistas que otras; Por otro, se argumenta sobre el miedo que causa el equivocarse, que es también un comportamiento social pre-convencional (Kolhberg), adquirido como estigma de la niñez (miedo al castigo); Y en educación, se comenta mucho sobre el pánico que siente el docente a ser avasallado tecnológicamente por sus estudiantes, lo que lo coloca en situación de desventaja (Cabero, 1999).
Según Robbins (1999), citado por Nuñez y Gómez (2005), las 5 razones por las que los individuos podrían resistirse a un cambio cualquiera, incluyendo un cambio tecnológico son: hábito, seguridad, factores económicos, temor a lo desconocido y procesamiento selectivo de la información. (en Revista Orbis, año 1, Nº 1, 2005).
Si esto es así, entonces la solución evidente es la formación de docentes en el uso de TIC; si las conocen y las usan, entonces dejarán de temerles. ¡Necesidad urgente, imperiosa, por la que hay que comenzar lo antes posible!
Sin duda, la presencia de estos factores en una determinada comunidad o sector social, se traduce en un obstáculo para la implementación de un cambio de paradigma tecnológico, situación que ha de tenerse en cuenta pues influirá en la factibilidad de acogerse al mismo.
Seamos los promotores del cambio y ayudemos a formar
a los maestros del futuro!!